miércoles, 6 de marzo de 2013

Entrevista con Analía Fedra García

“Si sé cómo tengo que dirigir una obra, no la hago”

Por Charly Zárate
Se lanzó a dirigir un texto de un autor polémico y difícil de poner en escena, pero su tenacidad como directora sumado a un elenco de sólidos y talentosos actores lograron una brillante versión de “Greek”( A la griega), del londinense Steven Berkoff.

La obra se presenta los sábados y domingos en el Centro de la Cooperación, y desde hace varias semanas se pueden ver colgados los “codiciados” cartelitos de localidades agotadas. Es que la directora Analía Fedra García, no solo entendió cómo desentrañar la dramaturgia de Steven Berkoff de forma admirable, sino que ha elegido a cuatro personas que supieron elevar un prodigioso texto de manera integradora y glandular sobre sus cuerpos de actores. Ellos son Ingrid Pelicori, Martín Urbaneja, Horacio Roca y Roxana Berco.
CZ: ¿Cuándo llegó el universo de Berkoff a chocar con el tuyo?
AFG: Después de haber dirigido “Chiquito”, empecé a leer muchas obras para ver cuál era la siguiente. Fue Luis Cano quién me sugirió que lo leyera porque era un autor interesante. Si bien la que siguió fue “El nombre” de Jon Fosse, ya era un texto que comenzaba a tomar forma de proyecto en esa época.
CZ: ¿Qué fue lo que te atrapó de aquella primera lectura?
AFG: En principio, toda la cuestión mitológica y lo relacionado al mundo griego siempre me atrajo. El humor negro y procaz de Berkoff me divierte muchísimo. Además, es una obra muy vertiginosa, que me hizo transitar por distintos estados de ánimo durante la lectura. La decisión de querer hacerla fue tratar de generar con el espectador ese diálogo fluido que yo mismo había experimentado. Aunque después uno no sepa lo que sucede, ya que eso nunca se sabe. Pero la búsqueda tenía que ver con eso.
CZ: Como espectador, mi sensación tras la obra fue de un cansancio absoluto. Sentí que la obra me traspaso por diferentes zonas…
AFG: Heiner Müller , un autor alemán obsesionado por Shakespeare , el creador de “La Maquina Hamlet”, decía que las obras shakesperianas son como un animal orgánico que se va transformando. Esa comparación de los comportamientos que él hace también la advierto en el texto de Berkoff, ya que te ataca, se distancia, te envuelve, te escupe, te ama, te mata. Comportamientos animalescos que traspasan al espectador y lo dejan en ese estado que vos contas.
"Chiquito" - Analía Fedra García
Con "Chiquito" ganó premios y reconocimiento
CZ: ¿Qué debe tener un texto para que elijas llevarlo a escena?
AFG: Cuando leo una obra si sé cómo hacerla directamente la abandono, no la hago. Con este texto tuve una atracción muy grande, pero a su vez una incertidumbre aún mayor de no saber cómo hacerlo. En los trabajos que he realizado hasta ahora siempre me incliné por elegir textos que transformen el proceso de ensayo en una búsqueda intensa que me lleve a indagar y bucear en mares profundos.
CZ: ¿Cómo se fue conformando ese cuarteto de actores y cuál fue el criterio de búsqueda?
AFG: Al primero que convoqué fue a Martín Urbaneja y él me recomendó a Roxana Berco. Para los otros dos actores busqué un poco más, porque es un arduo camino no solo encontrar con quien uno quiere trabajar sino que también coincidir que esas personas puedan. Me focalicé en buscar actores de teatro, y se conformó un grupo muy homogéneo en ese sentido, con un hilo conductor en común que fue la entrega absoluta con la que han trabajado en todo el proceso de ensayo que fue bastante acotado, ya que arrancamos en enero y a mitad de marzo ya estábamos estrenando. Todo fluyo de manera armoniosa y se armó un equipo maravilloso, con una gran interrelación e intercambio generoso entre los actores. La apertura al diálogo prevaleció ante todo y las ganas de exponer un trabajo en común.


CZ: Con el único de ellos que habías trabajado fue con Martín Urbaneja en “Chiquito”, ¿qué cambios destacas de su labor como actor?
AFG: Pasaron varios años y ambos hemos cambiado bastante. Martín tiene una gran intensidad como actor, además de un nivel de entrega tremendo. Es de esos actores que se pone la camiseta y da todo de sí para llevar adelante el proyecto que le toque encarar, y eso se agradece.
CZ: La obra es muy polisémica en su totalidad. ¿Por dónde te llegó con mayor profundidad?
AFG: Lo que más me interesa es cómo interpela al público con preguntas y la forma en que lo va poniendo en jaque. Quizás no me seduce tanto la postura que toma con respecto a Margaret Thatcher, sino qué preguntas nos hace como personas, especialmente las que tienen que ver con la dignidad del hombre, el amor y las etiquetas que se le pone a ciertas relaciones, y cómo eso se va enquistando en la sociedad . En el prólogo del texto, Berkoff plantea que para nosotros es totalmente natural que un hijo mate a la madre pero nos parece inconcebible que un hijo ame a la madre. Esto es una provocación que te interpela pero, a su vez es, está formulando una pregunta.
CZ: De cierta manera, el texto se va estructurando con estas interpelaciones constantes…
AFG: Totalmente. Igual que en toda la obra plantea la cuestión acerca de qué acción se está llevando a cabo; si es una acción destructiva o una destructiva/constructiva amorosa. Esas son dos líneas que lo traspasan todo y nos va llevando de un extremo a otro de reflexión.
" Nadie tiene el valor absoluto ni supremo para determinar o juzgar el amor "
CZ: En el epílogo se germina una suerte de legitimación del incesto, revirtiendo el desenlace trágico que instala Sófocles sobre el mito de Edipo…
AFG: Eso lo hemos charlado bastante con Ingrid, ya que la civilización occidental se forma a partir del tabú del incesto, entonces la provocación que esgrime Berkoff es instaurar sobre esa idea que insertó el gen de violencia en el hombre. Y termina haciéndonos reflexionar si no era mejor el incesto y volver a aquel estado de naturaleza primigenia.
CZ: “Es el amor, no importa la forma que tenga”, simple y contundente, ¿no?
AFG: Es que es así. Nadie tiene el valor absoluto ni supremo para determinar o juzgar el amor que se tienen dos personas.
CZ: Y lo interesante de ese axioma es que excede al amor fraterno, y se aplica para cualquier clase de amor diverso…
AFG: En eso me parece que rescata algo que esta bueno para repensar y ponerlo en dialogo con el público.
CZ: ¿Cómo fue tu formación?
AFG: Estudié cuatro años de actuación en Andamio 90 cuando aún estaba Alejandra Boero, y luego continué mi formación con Juan Carlos Gené y Verónica Oddo. Fue allí dónde me motivé con la dirección, y luego decidí entrar de lleno en el IUNA a perfeccionarme en esa área. Ahora estoy haciendo un doctorado en artes en la Universidad de La Plata. Además trabajo en el IUNA como ayudante de Luis Cano, en la cátedra de Dirección IV.
CZ: ¿Qué rol jugó tu familia en aquel proceso de vocación artística?
AFG: En realidad yo iba a ser bióloga, de hecho cursé los primeros cuatro años de la carrera. Quería ser como Jack Cousteau (risas). Si bien el cambio fue radical, hay algo que emparentaba ambas vocaciones y que tiene que ver con indagar e investigar que son procesos que me fascinan. Pero como soy muy decidida y determinante, la familia se acoplo a mi nueva elección.
CZ: ¿Qué representa para vos el teatro?
AFG: El teatro para mí es un lugar donde poder encontrarse y compartir. Por eso intento buscar siempre obras que entren en diálogo con el público, para potenciar ese vínculo. Me parece maravilloso que estemos cien personas compartiendo un momento único y que nunca se repite. Y hoy en día, donde tanta tecnología está al servicio de fomentar el individualismo del hombre, ser parte de un espacio colectivo como el teatro me llena de plenitud.
*****
Ellos por ella
Martín Urbaneja
Es el protagonista de la obra y a quién le ha tocado la tarea más difícil desde su personaje, porque tiene muchos cambios entre las escenas, y eso se da de forma instantánea y sin transiciones. No es una obra realista que permite tomarse sus tiempos, todo lo contrario, aquí se va de un extremo al otro de manera fugaz. Martín ha logrado encararlo de forma versátil y con mucha ductilidad. Además, él tiene un nivel de intensidad absoluto y el trabajo corporal que realiza en Greek es muy esforzado físicamente.
Horacio Roca
A él lo había visto en “La soledad de los campos de algodón”, donde realizó un papel impresionante con ese texto de Bernard Marie Koltés que también es un autor muy difícil de transitar. Es un gran actor de teatro, muy detallista en todo lo corporal y profundo en cuanto a la exploración del texto. Al igual que el resto, él se abrió a trabajar e indagar en algo que nadie sabía de entrada cómo era. Estuvo muy abierto al diálogo y a dar mucho de su experiencia pero también a recibir de lo que se proponía desde el grupo.

Roxana Berco
A Roxana llegué a través de Martín Urbaneja, fue él quien me propuso que le parecía interesante que ella hiciera de su mamá, y tiene una combinación de algo muy maternal y a la vez una calidad muy sensible. Entonces, esa combinación me pareció interesante, además que es una mujer muy atractiva como para hacer de la mamá de Eddy. Físicamente al verlos juntos me pareció que daba muy bien en la dupla con Martín, en ese doble rol filial y amoroso. A ella no la había visto nunca trabajar, en este caso hice confianza ciega.
Ingrid Pelicori
Ella es una de las mejores actrices que tenemos. Muy minuciosa y delicada en su labor actoral. La primera vez que la vi actuar fue junto a Juana Hidalgo en "Ceremonia a la hora del té" y me encantó. Lo que tiene Ingrid es mucha claridad sobre cuál es la actuación que la obra está pidiendo. Ella hace mucho análisis del texto e investiga de lleno en la actuación. Tiene una actitud muy activa y atenta como actriz, lo cual le permite entender pronto cuál es la línea que se marca desde la dirección. Además, como ha transitado tantos autores distintos y de diferentes estilos, tiene un entrenamiento tan prodigioso que le permite encarar roles totalmente diferentes sin caer en tironeo de ningún tipo y con una capacidad de entrega asombrosa.

GREEK
Centro Cultural de la Cooperación
Av. Corrientes 1543
Funciones: viernes y sábados 22:45

viernes, 1 de marzo de 2013

Entrevista con Alejandra Radano

“En el arte encuentro casas más habitables”



Por Charly Zárate

La cantante y actriz que ha transitado una exitosa carrera en el exterior, hace escala en Buenos Aires para presentar “Delirio Gaucho”, su nuevo espectáculo donde rescata versiones inexploradas de canciones con poéticas surrealistas y aires de campo.


Bajo la aceitada dirección de Fabián Luca, este binomio que deslumbró con “Danza maligna”, “Canciones degeneradas” y “Tango Reviü”, vuelve al ruedo con un repertorio que nos invita a viajar en el pasado con una estética singularmente futurista. Ellos dicen que una tarde de tormenta tropical decidieron elegir un “ramillete de melodías olvidadas” que antaño entonaron intérpretes como Imperio Argentina, Alady, Ada Falcón, Carmelita Aubert y Ginamaria Hidalgo, entro otros.
Podría decirse que “Delirio Gaucho – Canciones del interior” tiene su precedente, en cuanto a una arquitectura conceptual que sostiene ideas fragmentadas en un imaginario musical y teatral, en “La inhumana”, espectáculo que Radano presentó hace dos años, también en el Centro de la Cooperación.
Alejandra Radano debutó en 1990 en el “Drácula” de Pepe Cibrián. Luego, asumió roles principales en varios de los clásicos de la comedia musical americana, como “Cats”, “Beauty and the beast”, “Chicago” y “Cabaret”. En el Teatro General San Martín encarnó a Polly Peauchman en “La ópera de tres centavos” de Brecht & Weill.
De su trayectoria también se puede destacar que participó como invitada del Festival Internacional de Tango de París 2003. En la Ciudad Luz, trabajó bajo la dirección de Alfredo Arias en “Concha bonita”, “Relaciones tropicales”, “Divino amore”, “Tatuaje”, “Cabaret Brecht Tango Broadway” y “Tres tangos”. En Alemania, trabajó junto a Hanna Schygulla en la ópera de cámara “Tango mon amour”, del compositor Jorge Zulueta.
Hace pocos días concluyó sus participaciones especiales en el espectáculo músical "Babooshka", donde acompañaba en algunos temas a su amigo y compañero Carlos Casella, con quien ya habían compartido escenario en otras obras.
Una mañana lluviosa nos cruzó en un porteño bar de Boedo. Ella es amable, muy dulce al hablar y espontánea. A cara lavada se vislumbra una mujer de atractiva belleza. Cada respuesta esta hilvanada por su arte, allí anida con placer y cuesta correrala hacia otro lugar, ella asegura que "hay algo de la verdadera realidad que no le interesa".


"Mi formación es ecléctica"

CZ: ¿Cuándo surgió la idea de hacer "Delirio Gaucho"?

AR: Cuando se realizó el Festival Internacional del Tango en París, dos de las cantantes convocadas para ese proyecto habían quedado embarazadas, entonces me invitaron mí. Fue una sorpresa muy grande porque no soy cantante de tango, en realidad soy cantante de teatro musical. Allí me enfrenté por primera vez con el repertorio campero, compuse un tango con guitarras y mi voz hizo empatía con ese material. Le propuse a Fabián Luca que abordemos ese repertorio a través de mi personalidad; empezamos a juntar todo este material y así se armó el espectáculo.

CZ: ¿Fue complejo el proceso?

AR: Es bastante complicado el repertorio de canciones, porque ellas necesitan una maduración determinada. Si bien hemos estrenado la versión teatral en el Centro de la Cooperación, ya veníamos haciendo la versión recital en Clásica y Moderna y en el Festival Cervantino en Azul. Esto nos permitió recorrer el material y aprehenderlo con mayor solidez.

CZ: ¿Cuál fue el criterio de selección para las canciones?

AR: El surrealismo es el lazo que las une, pero luego se fue armando una genealogía natural entre las canciones. Todo tiene que ver con un hilo conductor bastante subterráneo, porque no se relacionan a través de una historia en común sino a través de otras cosas.

"Mi voz es mi vestimenta"

CZ: ¿Qué sabés del origen y destino de esas canciones cuasi desconocidas?

AR: Sinceramente investigué mucho sobre cada una de ellas. Por ejemplo, Carmelita AUbert tiene un solo disco editado por un sello español que se llama justamente El delirio, al igual que Alady (El Rey del Music Hall español), pero son canciones muy raras que nunca se las escuché a ningún otro intérprete. Los años ‘30 fueron épocas muy delirantes en cuanto a la producción, las letras y las performances.

CZ: ¿De dónde surge el título del espectáculo?

AR: Es un homenaje al tango homónimo de Alfredo Eusebio Gobbi, que fue un artista del varieté porteño, muy avanzado para la época y que abrevó en todos los estilos, viajó mucho y formó un famoso dueto cómico con su esposa. Ellos diseñaron una postal de nuestra identidad. Nosotros no somos “el tango”, sino una versión desmembrada y nos nutrimos de otros eslabones. Por eso Ramón Salina que es el bailarín folklórico del espectáculo, es como un pedazo de tierra, alguien puro que viene de tierra adentro. Parece salido de una pintura de Molina Campos. Todos esos detalles fueron construyendo el discurso interno de este proyecto.

CZ: ¿Hubo un delineamiento o concepto dramatúrgico?

AR: Puede ser, pero insisto que tiene que ver más con ese hilo que es bastante subterráneo y que tiene que ver con cosas que suceden en la mente. Es desde allí donde uno puede cambiar esa música y poner otra, eso tiene que ver con usar una idea interna de uno sobre las cosas.

CZ: ¿Cómo fue diseñada la puesta en escena?

AR: La trabajamos juntos con Fabián Luca, fue él quien planteó ese espacio escenográfico y a partir de ahí fuimos construyendo. De alguna manera el espectáculo es como una postal, y para mi tiene que ver más con la idea de un recital iluminado que con un espectáculo teatral.

CZ: ¿Cómo aparece mezclado lo extraterrestre?

AR: En parte, tiene que ver con la fantasía que se ha creado sobre La Pampa, pero también las canciones mismas nos fueron llevando a esos lugares. Si prestas real atención a las letras parecen escritas por extraterrestres. Todo lo que hicimos sale de las canciones, lo que nos proponía la música y lo que nos sugerían esas palabras.


"El surrealismo es el hilo conductor en Delirio Gaucho"
CZ: Me pareció fabuloso ese intermezzo con el monólogo de Juan Verdaguer…

AR: Es que de alguna manera se engarzó con la propuesta. Me gusta mucho cuando Verdaguer dice que "el humor tiene tres vertientes: el ridículo, la exageración y la suegra”, igualmente más allá de ser un homenaje este monólogo que rescatamos, reconozco que también fue una figura bastante misógina. Lo que el habla sobre las mujeres es bastante terrible. Sobre la suegra se han ocupado de escribir bastante. Yo solo hice una selección de sus chistes pero hay peores. Pero de alguna manera hay algo que se muestra en relación a ese gaucho que recreamos. Es que el gaucho como es una figura dominante y relega a la mujer. De allí surge también la idea de que la mujer que se revela es vista como un extraterrestre.

CZ: ¿Desde dónde te traspasa lo gauchesco?

AR: Las canciones son como textos teatrales. Uno actúa con la voz que es como una vestimenta que te pones. Desde ese lugar hago empatía y puedo aplicar mi voz al enfrentarme con este material.

CZ: Estar sosteniendo un espectáculo tan minucioso y detallista, donde todo esta sincronizado, requiere un nivel de exigencia muy alto, ¿cómo lo transitas en escena?

AR: Eso conlleva un entrenamiento que me gusta y que tiene que ver con el tipo de lenguaje de la danza, donde se destaca la precisión y pulcritud de los movimientos.

CZ: La estética es algo que te atrapa, ¿no?

AR: Para mi la estética es fundamental. Hay un lugar en el cual la real realidad no me interesa. En el arte encuentro casas más habitables.

    
"Tuve una infancia bucólica"

CZ: ¿Cómo fue tu formación?

AR: Fue bastante ecléctica. Siempre fui muy inquieta artísticamente, incluso hubo un momento en el que viví mucha angustia porque no sabía qué era lo que tenia que hacer ya que todo me gustaba. Ahora soy más ordenada y entiendo un poco más. Pero igual creo que este camino que elegí requiere que uno abreve en todas las disciplinas posibles.

CZ: ¿Cómo te vinculaste con Alfredo Arias?

AR: Cuando estaba haciendo “Drácula”, Pepe Cibrián me llevó a ver “Familia de artistas”, allí conocí la obra de Alfredo, donde estaban Iris Marga, Lía Jelín, Marilú Marini, Norma Pons entre otros. Pasaron diez años, hasta que Ricky Pashkus lo invitó a ver “Chicago”, y luego de eso Alfredo me invita adicionar para una comedia musical que montó en Paris. Fue una experiencia increíble y de gran aprendizaje lo que viví artísticamente a su lado y lo que seguiré aprendiendo. 

CZ: ¿Tiene algún otro proyecto juntos?

AR: Claro, en agosto estrenamos en en el mítico Teatro de Montparnase en París dos espectáculos, uno llamado “Cinelandia”, que esta basado en tres películas argentinas, y el otro “Hermanas Peralta”, donde comparto escenario con Sandra Guida como duetistas, haciendo un recorrido bastante ecléctico sobre el repertorio de dúos famosos.

CZ: Hace poco se cumplieron 20 años de aquel histórico estreno de “Drácula” en el Luna Park donde vos entrabas a esta profesión por la puerta grande a través del personaje de Ninette, ¿nos regalaría algún recuerdo de esa época?

AR: Me acuerdo de toda esa locura, de las audiciones y de que a todos los que estuvimos allí nos ha cambiado la vida totalmente. Tengo muy buenos recuerdos de Pepe, él es de la vieja escuela del teatro que te enseña la disciplina sobretodo. El momento que rescato siempre fue un día que estábamos con Pepe en el sector más alto de la popular del Luna Park y me dice “mira…”, estaba todo el estadio vacío, y fue una sensación absolutamente indescriptible presenciar esa inmensidad del lugar donde estábamos. Esa fue una foto de la ambición que él tenía y que luego se tradujo en algo palpable.

CZ: Delirio gaucho también es disco…

AR: Así es, he acariciado otro gran sueño. Este es mi primer disco como solista y allí están todas las canciones que interpreto en la obra. Fue un trabajo muy arduo realizado con Diego Vila, con quien comenzamos a vincularnos a partir de “La Opera de Tres Centavos”; él es un músico inmenso y una persona extraordinaria.

CZ: ¿Podrías definir tu imaginario artístico?

AR: El paisaje mental es lo que uno construyó de lo que pudo procesar del paisaje exterior. Tuve una infancia muy fabulosa y he construido a partir de allí. Vivía en una casa que tenía un jardín enorme lleno de arboles, plantas acuáticas, tréboles y violetas. Mi abuela tenía mesas por todo el patio llena de cactus exóticos y coloridos... En pascuas traían los corderos y los degollaban delante de nosotros y para mi era fabuloso ese mundo. Me veo corriendo detrás de las gallinas sin cabezas después que mi abuela se las cortaba... Tengo una anécdota de cuando tenía cuatro años y mi hermano dos, que nos ataban arriba de los pavos reales y hacíamos carreras montados en esas aves. Después de esa infancia bucólica... Delirio gaucho.

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DELIRIO GAUCHO
CANCIONES DEL INTERIOR



Intérprete: Alejandra Radano
Guitarras: Los primos Gabino: Nacho Cabello, Juan Pablo Esmoklew, Esteban Tibiruiz
Bailarín: Ramón Salina
Idea: Fabián Luca y Alejandro Radano
Ambientes y Música Incidental: Diego Vila
Fotografía: Eduardo Torres
Cover Art: Fabián Luca
Iluminación: Gonzalo Córdova y Fabián Luca
Escenografía/Vestuario/Dirección: Fábián Luca



# Todas las fotografías de la obra Delirio Gaucho corresponden a la artista Candela Krup. Los invitamos a recorrer más de su maravilloso arte entrando a su universo: http://candelakrup.blogspot.com.ar/

jueves, 5 de julio de 2012

Entrevista a Luciano Ricio

Trilogía Ricio



Por Charly Zárate

Hace once años que llegó de Pergamino a la Gran Ciudad, "me vine para esto...", dice Luciano Ricio mientras nos muestra orgulloso los tres flyers de las obras que lo tienen como actor: "Lima Japón Bonsai", "Shopping and fucking" y "Hundan al Belgrano". Y como si eso fuera poco, también nos habla de “La temporada de liebres”, el nuevo proyecto en el cual debutará como director.

Había que transitar la trilogía de sus obras para llegar a su encuentro. La tarea no fue dura, y se disfrutó con gran placer cada uno de los momentos con este actor de singular talento. Uno de los rasgos más interesante es percibir las notas de intuición y ductilidad que resuenan en la diversidad de los personajes encarados: un campesino peruano enamorado, un marinero inglés montado en tacones de aguja y un joven bisexual envuelto en una historia de crudeza extrema. Le decimos Trilogia Ricio, pero se trata de proyectos independientes entre si. El hilo conductor que las atraviesa es la verosimilitud que logra Luciano Ricio en cada uno de ellos.

Si bien curso algunos años de dirección en el IUNA, Luciano asegura que no comulga con la vida del arte escénico entre las paredes academicistas, prefirió entrenar su Ser actor en otros ámbitos como el Sportivo Teatral, donde se formó en los talleres y seminarios que dictan Ricardo Bartis y Mirta Bogdasarian. "Aprendí mucho en la cancha que es el escenario, no necesito tener un título donde diga que soy Licenciado de actuación para creerme actor."

Nos encontramos en uno de sus bares predilectos del barrio del Abasto, donde se encuentran las salas en los cuales de viernes a domingo presente sus tres obras. Cuando se le pregunta porqué hace teatro, Luciano responde entre risas y levantando una botella de cerveza “para luego venir acá con mis amigos actores y tomarnos un par de birras…”, mientras nos tomamos una juntos, la tarde va cayendo y el teatro se hace palabra entre ambos.


LIMA JAPON BONSAI

La escribió Mariano Tenconi Blanco a quien conocí cuando entrenábamos con Ricardo Bartís. Él me había convocado para su anterior obra que también dirigió, "Montevideo es mi futuro eterno" (centrado en el tema de la revolución de los Tupac Amarus) , de donde surge la idea del ciclo Canciones de Amor para hacer la Revolución. Ambas obras están conectadas por el tópico de "la Revolución", una historia de amor por delante y canciones, de manera fantástica pero con una carga ideológica. "Lima Japón Bonsái" es la segunda entrega del ciclo, que marca como eje histórico la toma de la embajada japonesa en Perú en manos de los Tupac Amarú en la época de Fujimori. La Revolución es la excusa para situar en tiempo y espacio una historia de amor que va por delante. Mi personaje es el del hermano de un revolucionario peruano que tiene la misión de seguir a la hija del embajador, la secuestra y luego se genera una historia de amor... Hay una mixtura de la cultura peruana y japonesa con lo kitsch y bizarro.


Secuestrador secuestrado

CZ: ¿Qué significa ésta obra para vos?

LR: Es una obra que amamos hacerla junto a mi compañera Yanina Gruden, además, tenemos el orgullo de que ha sido escrita para nosotros dos, ya que "Montevideo..." había sido inspirada por Mariano en honor a la historia de vida de su abuela, pero para "Lima..." no tenía referentes personales y él nos dijo que era un regalo para nosotros.

CZ: ¿Cómo transitas la conexión con Yanina Grunden, la coprotagonista de la obra?

LR: A Yanina la conocí también en el Sportivo Teatral. Me parece que es una actriz maravillosa, dotada de una energía desbordante, además de ser una bella mujer. Me da mucha confianza y seguridad trabajar con ella, porque sé que si me llegará a quedar nublado en alguna escena jamás me dejaría caer a un precipicio.



SHOPPING AND FUCKING

Voy a nombrar varias veces "Montevideo mi futuro eterno", porque en cierta manera fue esa obra la que me abrió las puertas para lo que vino luego. Allí lo conocí a Mariano Stolkiner que también formaba parte del elenco, intensificamos un vínculo de trabajo y amistad, y un día me dice que había tomado los derechos de “Shopping and fucking” del autor inglés Mark Ravenhill. Me propuso hacer la obra, se armó el elenco y estuvimos un año ensayándola. Se trata de una aguda sátira sobre ésta sociedad de consumo, la lucha interna de cada uno por pertenecer o no a ella y la manera en que el ser humano se va despersonalizando. Ravenhill muestra una objetivación muy descarnada de los sujetos sociales. Fue escrita en el año 1996, para algunos puede parecer muy de los noventa, pero sin embargo para mí esta muy vigente y sigue siendo un signo de estos tiempos, porque reafirma todo el tiempo lo que estamos viviendo y lo que pasa en relación a la sociedad en su conjunto y al individuo en particular. Es una obra muy cruda, y es la que más me cuesta hacer porque me traspasa en lo personal ya que es inevitable la re significación con lo que le sucede a mi personaje.


Jugada escena junto a Lucas Lagré

CZ: ¿Qué destacas de Stolkiner como director?

LR: Mariano Stolkiner es un tipo muy divertido e inteligente, nos conocimos trabajando a la par como actores y ahora confío mucho en su mirada direccional, algo que ya admiraba cuando hacíamos "Montevideo..." donde sus aportes siempre fueron muy atinados. Es un director que tiene muy claro lo que quiere aunque también es generoso en el intercambio con los actores. Creo que uno puede ser muy claro en lo que hace si se permite dudar en el proceso.

CZ: Con Lucas Lagré comparten el escenario en dos obras. ¿Qué valoración haces de él en lo laboral?

LR: Con Lucas nos conocimos haciendo la película “Piedras”, de otro gran amigo, Matías Marmorato, y ahora coincidimos en "Shopping..." y "Hundan al Belgrano". Como persona es maravilloso y como actor es increíble. Es un doble placer poder trabajar con alguien a quien queres tanto.


HUNDAN EL BELGRANO

Creo que es una obra imposible de hacer, que estamos haciendo. Steven Berkoff tiene una forma de escribir en verso que para un actor significa un gran desafío. El trabajo de la directora Claudia Marocchi es admirable ya que supo congeniar todas esas piezas y llevar adelante un proyecto con un elenco tan numeroso. Yo hago un doble personaje de marinero inglés y una personificación de la Razón. Son escenas de la obra donde se "relaja" un poco de lo dramático que se está contando, pero sin perder el objetivo que ellos son el cuerpo de lo que sucedió. No es un tema nuevo lo que estamos contando, cualquiera que sea argentino sabe de qué se trata, lo interesante de la obra es cómo se está contado. El texto plantea la mirada de un autor ingles sobre la Guerra de Malvinas realizando una sátira del gobierno de Margaret Thatcher en aquel contexto.


Un soldado provocador

CZ: ¿Cómo la ves a Monina Bonelli en la obra?

LC: En el momento que Monina me preguntó si me gustaría sumarme al elenco, le dije que lo que más me interesaba era la posibilidad de actuar con ella. Nos conocemos hace mucho tiempo, es una actriz a la que admiré siempre. Cuando leí la obra, también me pareció increíble la oportunidad para ella de poder explotar actoralmente con ese personaje de Amargas Cachas, y que finalmente se dio así, porque ella esta genial.



ELEVANDO EL EGO CON HUMILDAD


CZ: Hace poco asistimos a la primera fiesta para colaborar con la producción de "La verdad sobre la temporada de liebres", obra en proceso creativo, cuyo autor es Patricio Ruiz y que significará tu debut como director. ¿De qué manera se dio este nuevo rol en tu carrera?

LR: Mientras cursábamos con Mirta Bogdasarian un día nos propone trabajar sobre unos cuentos de Silvina Ocampo como disparadores creativos para preparar algunas escenas en el marco del taller. En ese momento me encontraba con muchos ensayos y dos obras en cartel, entonces le dije a Mirta que prefería mirar el proceso desde afuera. De golpe, ella advierte que estaba haciendo marcaciones y devoluciones al grupo como si fuera un director. Se hizo una muestra presentando los trabajos del grupo, y ese día Mirta me dice que el trabajo cubría todas las expectativas que se pretende en el Sportivo, pero que sería una pena que quedara solo en eso, y me aconseja que la saquemos afuera y la dirija. Esa noche lo hablamos con el grupo y todos me alentaron para que me decidiera.

CZ: ¿De qué trata la obra?

LR: Es un realismo, sobre la historia de una familia venida a menos en la escala social, una herencia que debe ser cobrada y una lisiada que de tan pobre ni siquiera tiene una silla de ruedas para llegar al banco. En el medio se tejen las miserias de una familia en torno a ese conflicto. Esta historia fue inspirada en "Las fotografías", un cuento de Silvina Ocampo, entrecruzando su poética con la de Patricio Ruiz más la improvisación del grupo de actores surgió "La verdad sobre la temporada de liebres".

CZ: ¿Quienes actúan y cuándo estrenan?

LR: Patricio Ruiz ("Michel") además de escribirla, también actúa junto a Yanina Gruden ("Lima Japón Bonsái"), Bárbara Masó, Kairiana Núñez Santaliz y Camila Vanore. Si todo sale bien estaremos estrenando en septiembre.

CZ: ¿Cómo te ves como director?

LC: Aprendiendo, a la par de los actores.

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LIMA JAPON BONSAI



Intérpretes: Luciano Ricio y Yanina Gruden
Dirección y dramaturgia: Mariano Tenconi Blanco
Teatro: Elefante Club de Teatro
Dirección: Guardia Vieja 4257
Reservas: 4861-2136
Funciones: Domingos 21hs


SHOPPING AND FUCKING



Intérpretes: Lucas Lagré, Daniel Toppino, Luciano Ricio, María Milessi y Alfredo Urquiza
Autor: Mark Ravenhill
Dirección: Mariano Stolkiner
Teatro: El Extranjero
Dirección: Valentín Gómez 3378
Reservas: 4962-7400
Funciones: Viernes 21hs


HUNDAN EL BELGRANO



Intérpretes: Monina Bonelli, Lucas Lagré, Luciano Ricio, Gastón Rodriguez, Estanislao Milicich, Alejandro Cop, Gonzalo Pastrana, Gustavo De Filpo, Carlos Cano
Autor: Steven Berkoff
Dirección: Claudia Marocchi
Teatro: Portón de Sánchez
Dirección: Sánchez de Bustamante 1034
Reservas: 4863-2848
Funciones: Sábados 23hs

# Agradecimiento a José Serrano por las fotografías de Luciano Ricio


viernes, 29 de junio de 2012

Entrevista a María Rosa Frega

“Los personajes patéticos me encantan”



Por Charly Zárate

Hace más de diez años que le pone el cuerpo a “La suplente”, uno de los unipersonales más exitosos del teatro argentino creado por el dramaturgo y director Mariano Moro con quien integra la compañía Los del Verso. Junto al actor Mariano Mazzei también está presentando “Azucena en cautiverio”, una suerte de segunda parte en la singular y delirante historia de la profesora de literatura que ahora visita al psiquiatra.

Para un actor la televisión le puede genera popularidad, el cine una trascendencia internacional, pero en el teatro eso se hace más difícil y en el circuito independiente aún más. Es una travesía llevar gente a las salas y conseguir una buena producción, y la autogestión se convierte en una tarea quimérica muchas veces. Pero el actor de teatro es un ejemplar único, y la pasión que pone por llevar adelante su ritual es absolutamente admirable. María Rosa Frega es una actriz de pura cepa teatral y dotada de un talento superlativo.

Nos encontramos en un bar de Palermo, su barrio actual. María Rosa nació en San Nicolás, pero vivió una larga temporada en Mar del Plata donde descubrió su vocación y a quién la acompañaría en su larga trayectoria artística.
Recuerda una anécdota de muy joven cuando marchó con sus amigos a una supuesta fiesta de disfraces que los habían invitado, pero en realidad habían sido engañados y ni la dirección que les habían dado ni la fiesta existían. Lejos de amedrentarse, se fueron a una plaza y empezaron a jugar e improvisar con los personajes que habían elegido, tenía dieciocho años y el teatro la había atrapado para siempre.

Lo lúdico y grupal migró hacia obras infantiles que fueron los cimientos de una amplia profesionalización a través de diferentes seminarios con Horacio Medrano, Ernesto Suarez, Ángel Orfino y hasta uno de "Kabuki y melodrama" con David Glass. "El actor debe ser completo y cuanto más perfeccione su técnica mejor", asegura. Por eso abrevó en disciplinas tales como el clown, mimo, acrobacia, murga y danza teatro; e incluso estudió dirección con Renzo Casali.
Junto al actor, director y dramaturgo Mariano Moro fundaron la compañía teatral Los del Verso, cuya denominación engloba la forma de trabajar que han adoptado, al montar la mayoría de sus obras precisamente en verso tomando como base la tradición clásica y combinándola con los códigos lingüísticos actuales y un humor de alta excelencia.

Actualmente se encuentra presentando la 11° temporada de “La suplente” en el teatro Moliere (sábados 20:30hs), con la cual ha recorrido una extensa gira por España, Ecuador, también en el interior de nuestro país y se ha presentado en Festivales Internacionales de Latinoamérica y Europa. Su personaje fue bautizado por Mariano Moro bajo el nombre de Azucena Marchitte (con doble T), y se trata de una profesora suplente de literatura que se presenta tímida en su primera clase frente a sus alumnos, a quienes los remonta con su verborragica pedagogía a tierras de Sor Juana Inés de la Cruz, Cervantes y Quevedo, entre tantos otros; pero pronto comienza a verse desbordada por sus pasiones y hacer catarsis pública de sus frustraciones. Frega y Moro logran un trabajo único y absolutamente admirable.

Y para oponerse al viejo mito de que las segundas partes no son buenas, acaba de estrenar la temporada porteña de “Azucena en cautiverio”, justamente la segunda parte de “La suplente”, donde la desopilante profesora termina luchando cuerpo a cuerpo con psiquiatra más loco que ella. Allí la fiesta teatral se torna sublime, ya que es el talentoso actor Mariano Mazzei quien la acompaña en escena. “Trabajar con Mariano es un placer enorme, con él despliego todo mi arsenal lúdico”, confiesa.


"El teatro me eligió a mí"

CZ: ¿Cómo y cuándo se conocieron con Mariano Moro?

MRF: Nos conocimos de muy jóvenes en Mar del Plata siendo espectadores mutuos de nuestros espectáculos, yo formaba parte de un grupo de clowns llamado Las divinas con medias y él tenía otro de humor denominado Los fiambres a las góndolas. Pero recién nos hicimos amigos cuando me vine a vivir a Buenos Aires en el año 1996; Mariano estaba en el Match de Improvisación de Mosquito Sancineto y me enteré que necesitaban actrices. Allí compartimos un año de trabajo y nos hicimos muy amigos. Un día me dice que había escrito una obra y quería que la leyera, era sobre el mito de Orestes, en verso y con humor. Se trataba de “Matarás a tu madre”, para mí uno de los textos más geniales de Moro, allí representaba cinco personajes y significó mi primer trabajo dirigido y el puntapié inicial para nuestra compañía.

CZ: ¿Qué disfrutas más cuando estas construyendo tus personajes?

MRF: Siempre me gustó más lo corporal que lo psicológico de un personaje. Mi forma de trabajar es buscarle primero el cuerpo, su manera de caminar, su forma de hablar… Luego me introduzco de lleno en su interioridad. Creo que el actor tiene que expresar con el cuerpo, que es su instrumento principal y es también donde radica la verdad de su trabajo.

CZ: Después de “Edipo y Yocasta “ y “Mataras a tu madre” llegó la tercer obra de la compañía con “La suplente”, que se ha convertido en un clásico del teatro independiente. ¿Cómo fue el proceso de creación de tu primer unipersonal?

MRF: Al principio no me interesaba hacer unipersonales, porque lo que había visto hasta ese momento sinceramente no me gustaba, además pensaba al teatro desde otro lugar, como un hecho grupal. Le costó bastante a Mariano convencerme, hasta que finalmente acepté. Él dice que la escribió pensando en mí. La obra la recibí en tres partes, cuando arrancamos los ensayos aún no sabía ni cómo terminaba.

CZ: ¿Qué es lo que te cautivó de esa profesora de literatura suplente?

MRF: Me encanta que sea un personaje patético, y además me gusta mucho como piensa Azucena Marchitte sobre un montón de temas, como la pasión por las cosas verdaderas, dejando de lado la estupidez y la frialdad. También me parece interesante la postura que toma con respecto a estar relegada a un rol suplente por otro que no merece el lugar que ocupa. Su mirada e idolología no pierden vigencia a pesar de haber sido escrita hace más de diez años.


"La suplente"

CZ: Además, es una obra que estimula la lectura…

MRF: Es verdad, acercó a mucha gente a la literatura. Y a la vez, como espectador no te quedas afuera por más que nombre a gente de la intelectualidad que alguien quizás no conozca, porque ella nos va contando y enseñando desde su singularidad. Es una mezcla perfecta entre lo culto y lo popular.

CZ: ¿Cómo la compusiste?

MRF: Al principio caí en el prototipo de “la profesora”, engreída y pedante. Pero Mariano me decía que debía ser totalmente vulnerable, hasta que pronto encontré la postura corporal que matizó definitivamente el personaje. Lo que más me costó fue aprenderme la letra.

CZ: ¿De qué manera podrías definir la direccionalidad de Mariano Moro?

MRF: Al ser también psicólogo, va a la profundidad e interior del personaje. Si uno como actor es receptivo y elabora la información que te va dando, se llega un gran personaje. Mariano es un director de texto y de actores; la escenografía y la estética no le importan mucho.

CZ: El año pasado dirigiste a Emiliano Dionisi en su espectáculo unipersonal “Perderte otra vez”, ¿Cómo te llegó esa propuesta?

MRF: Con Emiliano nos conocimos haciendo “Refugio de pecadores”, una obra de danza teatro que dirigió Mariano Moro, y a partir de allí nos hicimos muy amigos. Sorprendentemente para mí, el año pasado me ofreció que lo dirigiera en esa obra que él había ideado. El texto eran solo dos hojas con marcaciones de un unipersonal solo con música y ninguna palabra, me pareció interesantísimo. Él quería combinarlo con acrobacia, y conectamos increíblemente en todo. Nos embarcamos juntos en una locura que nos terminó llenando de satisfacciones.



"Una mujer en campaña"

CZ: ¿Cumpliste el sueño del actor que dirige?

MRF: Nunca me había planteado esa idea, pero pude volcar otra cosa creativa, porque a mi me interesa la puesta en escena y las imágenes. Éste espectáculo me pareció ideal para expandirme en ese sentido.

CZ: ¿Qué se te revelo?

MRF: Me descubrí obsesiva en el detalle del otro. “Perderte otra vez” tiene un nivel técnico muy musical en el cual hay que medir cada tramo y todo debe ser calibrado y perfecto. El mismo espectáculo demandaba ser obsesivo.

CZ: Sos una actriz de raíz autogestora e independiente. ¿Cómo ves el actual mapa del teatro con tanta oferta de espectáculos?

MRF: Creo que si el producto es bueno, eso marca la diferencia. El movimiento teatral que hay en Buenos Aires es un referente mundial. Para los españoles, los actores argentinos son los mejores.

CZ: ¿Por qué crees que hay tanta gente volcada a estudiar actuación?

MRF: Tengo posiciones encontradas con respecto a eso, ya que muchos chicos lo comienzan hacer por esa cosa de la fama, pero por suerte algunos desvían el camino cuando encuentran algún buen maestro y se enamoran del teatro. Por otro lado, lo que más me asusta son los formadores, esa gente improvisada que se lanza a enseñar lo que aún ni siquiera han aprendido, me parecen deshonestos.


"Cleopatra"

CZ: ¿Das clases?

MRF: No, quizás más adelante. Mientras tenga muchas ganas de actuar lo voy a seguir priorizando. Cuando decidí ser actriz, me dediqué a actuar y vivir de esto. Nunca lo tome como salida laboral el hecho de dar clases.

CZ: ¿Por qué elegiste hacer teatro?

MRF: Recuerdo que cuando era muy chica había visto un espectáculo que me marcó mucho, creo que se llamaba “La tragedia cómica”, un unipersonal en el cual al actor lo dominaba su clown interno, el tipo quería ser un actor trágico, pero cuando emergía el clown éste contaba que él lo había elegido antes de nacer y que nunca podría escapar de su esencia clownesca por más tragedia que se proponga encarar. A mí eso me fascinó. Siento que soy una elegida del teatro y no que yo elegí al teatro. No me imagino haciendo otra cosa que actuar.

*****
Apuntes, machetes…

- Algunas otras obras de María Rosa Frega son: “Cleopatra”, “Una mujer en campaña”, “El mal menor (Ifigenia)”, “El Imperio Argentina”, “Edipo y Yocasta”…
- Algunos premios obtenidos por la actriz son: Estrella de Mar2004 al mejor espectáculo unipersonal y Primer Premio Festival de Monólogos Dourados 2004 (en Brasil), ambos por “La suplente”…
- Algunas nominaciones: en repetidas ocasiones a los Estrella de Mar como mejor actriz, en el 2004 compartió la terna con Alicia Bruzo y Soledad Silveyra; en el 2011 fue nominada por primera vez como directora por “Perderte otra vez” ( el espectáculo ganó como Mejor Unipersonal de Humor)…



DOS DÍAS CON FREGA

LA SUPLENTE



Interprete: María Rosa Frega
Autor y director: Mariano Moro
Funciones: Sábados 20:30hs
Teatro: Moliere (Balcarce 682)
Reservas: 4343-0777



AZUCENA EN CAUTIVERIO



Interpretes: María Rosa Frega y Mariano Mazzei
Autor y director. Mariano Moro
Funciones: Vienes 20:30 hs
Teatro: Moliere (Balcarce 682)
Reservas: 4343-0777



domingo, 17 de junio de 2012

Entrevista a Pablo Rotemberg

“Para crear confío en mi intuición"




Por Charly Zárate

Pablo Rotemberg es un artista ecléctico, concertista de piano, actor, bailarín, guionista de cine, director, pero sobretodo uno de los más talentosos coreógrafos que ha parido nuestra danza contemporánea. Su rasgo e identidad singular se pueden ver en “La idea fija”, la obra de teatro danza que se ha transformado en un fenómeno de la escena independiente y que transita su tercera temporada de éxito.

Empezó a tocar el piano a los seis años por elección propia, aunque su intensificación en la formación siguió un poco al mandato familiar, dice que cuando decidió dejar de estudiar fue más difícil para su padre que para él.
Siente profunda admiración por la gente que se dedica a la música, y la considera entre las disciplinas artísticas como la más metafísica e intangible. "Los músicos son muy raros y están tomados por ese mundo.”
En su búsqueda artística de adolescencia se fueron entrelazando su gusto por el paisajismo, el cine y la danza. Pero a los veinte años se impuso el trabajo con el cuerpo y su relación con el espacio y la música. Mientras estudiaba teatro en la escuela de Ricardo Bartís conoció a Laura Oliva quien también tomaba clases de actuación allí, pero ya era bailarina. Recuerda que su influencia lo ayudo a volar sus fantasías de ser actor y anclar de lleno en la danza.
El recorrido que realizó por diferentes profesores como Cristina Barnils, Gloria Kazda o Renate Schottelius, lo llena de orgullo y con cierta nostalgia asegura que “hoy ya no existen ese tipo de maestros”.
CZ: ¿Qué diferencia hay entre estudiar danza en Buenos Aires o en el exterior?

PR: En este país, la formación básica para alguien muy joven es adecuada. Hay una tradición en la danza tanto en la clásica como en la contemporánea, pero lo que falta es la variedad que hay en Europa. En ese sentido somos una periferia bien delimitada. En la danza existe una constante idea sobre la evolución y las modas. Si bien el teatro también esta pendiente de nuevas tendencias, creo que en la danza eso se manifiesta de manera más paranoica. Hay una necesidad de estar siempre ligado a lo más novedoso e innovador, y eso no nace acá sino en el exterior. Lo cual obliga a tener que perfeccionarse en otros lugares.

CZ: ¿Eso puede cambiar?

PR: Lo cierto es que si uno viviera en un país donde hubiera una política cultural donde se estimularan los intercambios como lo fomentan los países europeos, o mismo en Brasil y Chile, probablemente no sentiríamos eso, porque acá hay cosas que están muy buenas. Si uno logra vincularse con otros lugares es por motus propio.

CZ: ¿Cuál es el nivel de masividad de la danza contemporánea en nuestro país?

PR: Para ser sinceros la danza “no existe” socialmente. No es una institución reconocida ni hay un respaldo suficiente. Lo único que nos sostiene en Buenos Aires es Prodanza donde uno puede llegar a poder tramitar algún tipo de subsidio. La danza no tiene la relación con los espacios públicos que tiene el teatro. No tenemos una “calle Corrientes” como lugar de encuentro. Los que estamos en esto lo hacemos por pura pasión.



"La danza está muy pendiente de las últimas tendencias"


CZ: ¿Qué es lo que más te moviliza?

PR: Recuerdo una charla que tuve la oportunidad de tener con Julyen Hamilton, que es un maestro de improvisación ingles con quien tomé clases, donde él expresaba claramente que el espíritu de la danza es muy marginal, y que eso tiene una parte que a veces lo frustraba, en el sentido del reconocimiento y lo económico, sobre todo cuando uno es más grande y empieza a pensar en otras cosas; pero también si uno lo tomaba desde el sentido mismo de la vocación es una disciplina muy libre. Creo que la virtud de la danza tiene que ver con un grado de libertad que para mí es muy particular.

CZ: ¿Cuál es tu grado de obsesión cuando estas creando?

PB: Lo que expresa la danza tradicionalmente es a través de la forma, tiene una esencia muy obsesiva y hasta podría emparentársela con las artes visuales. La obsesión es un rasgo psicológico de mi personalidad, aunque en los procesos de creación intento, muchas veces, cambiar esa mirada obsesiva por una más “comercial”, para no tener que estar tan pendiente del detalle puntilloso en determinados movimientos que pueden ser imperceptibles para el público.

CZ: ¿Cómo se diseña una coreografía?

PB: Eso depende de la visión que uno tenga de la danza. En mi caso, siempre tengo una imagen de mí donde proyecto mis ganas de lograr ser una persona organizada y planificada, y en relación al trabajo y las coreografías siempre tengo esos delirios, de poder llegar al primer ensayo de lo que fuere portando imágenes e investigaciones previas, aunque en realidad nunca lo puedo hacer. Entonces confío en la intuición.

CZ: ¿Eso te genera conflictos?

PR: Me cuesta reconocer que quizás los métodos de uno son buenos, pero siempre pienso que los que no tengo son los que tendría que tener. Aunque los que uso evidentemente me funcionan. De hecho ahora estoy trabajando en el IUNA dentro del Proyecto de Graduación 2012 de la Licenciatura en Actuación de Artes Dramáticas, donde habitualmente convocan a cuatro directores de teatro, lo cual para mí fue una sorpresa y un gran desafío que me llamaran. Son veintidós alumnos que se reciben de actores con una obra que deben hacer conmigo, te confieso que me da un poco de pánico la idea. Estoy acostumbrado a trabajar con bailarines pero el actor es muy diferente, es un mundo que no termino de entender.

Con "El lobo" ganó un merecido reconocimiento
CZ: Dentro del proceso de creación y ensayo desde tu rol de director, ¿te involucras más con el cuerpo o con la mirada direccional?

PR: Para este proyecto estoy trabajando bastante con los cuerpos de los otros, porque estoy muy dolorido físicamente; eso es algo que me molesta, no poder estar en este proceso con el cuerpo más presente. Además, me aburre y me genera un distanciamiento. Pero también es cierto que cuando trabajas con los otros, algo cambia, sino uno tiende a caer en los mismos signos. A veces, veo trabajos míos como interprete donde advierto los mismos movimientos y estructuras.

CZ: Pero esa es tu identidad como artista…

PR: Esta bien, eso es un rasgo, pero suele haber una mirada muy crítica sobre eso. Ahora que soy más maduro, entiendo un poco más y sé que eso no tiene nada que ver con falta de creatividad ni significa que uno sea un chanta, sino que es una marca de uno. Hay personas que hacen procesos en los cuales una obra es totalmente diferente a otra y cambian radicalmente el enfoque de su trabajo; a mí eso nunca me sucedió. Mi evolución, por el momento, siento que pasa por ir manteniendo un mismo camino. Y no estoy de acuerdo cuando esto se crítica.

CZ: ¿La obra “El lobo” fue un punto de inflexión en tu profesión?

PR: Absolutamente, porque fue la primera que dirigí y la que estaba más presente en la escena, ya que hasta ese momento había trabajado solo como interprete. Fue una experiencia increíble. Yo no he realizado muchas obras, me tomo mis tiempos. “La idea fija” la empezamos a ensayar en el 2009 y llevamos tres años de funciones. En el medio lo único que hice fue algo para el Ballet de Julio Bocca y el montaje de Ciudanza.

Junto a Karina k en "Souvenir", brilló el pianista y nació el actor
CZ: ¿Cuál fue el disparador de “La idea fija”?

PR: Sinceramente no tenía ninguna idea previa. Nos comenzamos a reunir con el grupo original, porque en estos años el elenco fue mutando, y empezamos a ensayar e improvisar sobre la nada. Al principio fue un proceso que padecimos todos, ya que solo tenía un cronograma con los horarios para los ensayos. Los primeros seis meses fue muy angustiante para mí porque no sabía que es lo que teníamos que hacer, incluso hubo gente que colapso y se retiro del proyecto. Y finalmente cuando teníamos la fecha del estreno se empezó a montar la obra, de esta manera que yo trabajo que es más tradicional, haciendo series y teniendo en cuenta que no es una performance. Trabajamos desde ese lenguaje y con esa visión. La temática de la sexualidad apareció azarosamente, si es que la obra trata realmente de eso.

CZ: Creo que hay mucho subtexto por debajo de esa superficie…

PR: Seguramente los haya, no sé realmente de qué trata la obra, ya que el sentido esta muy liberado. Quizás la idea más fuerte este centrado en la soledad de los cuerpos, en la ausencia de persona. Como en la película “Un año sin amor” (Anahí Berneri), si no hubiera existido antes creo que ese hubiera sido un buen título para la obra.

CZ: Sobretodo en esta última temporada, se vienen agotando las entradas. ¿Por qué se da este fenómeno popular en una obra que sienta sus bases en la danza?

PR: Es una obra a la que le va muy bien porque no es un trabajo hermético como pueden ser otros de danza contemporánea que son más específicos en su lenguaje. Mi material de creación es más accesible.



"Creo que "La idea fija" nos habla de la soledad de los cuerpos"

CZ: Acabas de concluir la cuarta temporada de “Souvenir”, dónde además de acompañar con el piano, lograste junto a Karina K una pareja muy singular. ¿Lo vivís como un crecimiento actoral?

PR: Cuando empecé en el 2009 estaba muy tenso y era bastante desastre actuando. Iba a los ensayos y ni siquiera sabía dónde ponerme en el escenario o qué era lo que tenía que hacer. Pero gracias a Valeria Grossi, que fue la couch actoral que me puso Ricky Pashkus, algo se fue transformando. El año pasado tomé un seminario sobre Chejov con Beatriz Spelzini, y a pesar que no lo pude terminar, cuando retomé esta última temporada con ”Souvenir” pude sentir que entendía un poco más sobre el oficio del actor, aunque me sigue pareciendo muy delirante lo que hacen.

CZ: ¿Cómo se intervincularon con Karina K?

PR: Genial. Ella es un tipo de actriz única y dotada de una pasión desmesurada como artista. Tiene una manera de componer personajes que es tremendamente virtuosa. Además es una persona muy generosa y agradable. He aprendido mucho de ella. Quizás, si hubiera tenido que trabajar con alguna otra persona, me podría haber torturado porque yo era un desastre al principio.

CZ: ¿Cuál es tu proyecto más inmediato?

PR: En estos momentos estoy ensayando “La casa del diablo”, una obra para el Teatro San Martín, que es un programa compartido de media hora de duración, con Ana Garat y Gabriela Prado, para estrenarse en el mes de julio. Estamos en un arduo proceso de ensayo todos los días junto a mis asistentes que son Josefina Gorostiza, Valeria Polorena y Leonardo Gatto.


CZ: Si tuvieras que destacar alguna escena que hayas transitado con plenitud absoluta, ¿cuál elegirías?

PR: Hay muchos momentos en donde uno siente que esa ficción de la cual forma parte, esta ligada al presente de manera muy fuerte. Es allí donde entendes definitivamente que es eso lo que tenes y debes hacer, entonces todo el resto se esfuma, y ya no importa la falta de financiamiento, las criticas o el pobre reconocimiento. La noche del reestreno de esta tercera temporada de “La idea fija”, venía de hacer la función de “Souvenir” y mientras miraba la obra de afuera, observaba a los bailarines como distanciado y pude tomar conciencia que lo que había creado tenía vida propia y sentí un profundo éxtasis de plenitud.
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LA IDEA FIJA

Texto y dirección: Pablo Rotemberg
Intérpretes: Alfonso Barón, Ezequiel Corbalan, Rosaura García, Vanina García, Mariano Kodner
El Portón de Sánchez
Sánchez de Bustamante 1034
Funciones: Domingos a las 21
Entrada $ 50. Estudiantes y jubilados: $ 40.
Reservas: 4863-2848
BONUS TRACK ROTEMBERG
* Es egresado del Conservatorio Nacional de Música y se recibió de guionista en la Fundación Universidad del Cine.
* Realizó estudios de danza y teatro con reconocidos maestros en Argentina, Bélgica, Francia y Estados Unidos, además de los mencionados en la nota se suman Mark Haim, Kristie Simson, Wim Vandekeybus y Gabriel Chamé.
* Sus trabajos como coreógrafo y director han participado en innumerables festivales nacionales e internacionales.
* En el 2002 publica su primer libro llamado “La vida nunca”.
* En 2006 realizó, junto a María Gracia Geranio, un film de danza sobre una de las piezas de la obra La rosa de los vientos del compositor Mauricio Kagel, que fue presentado en el Centro de Experimentación del Teatro Colón, y fue seleccionado para participar en el Dance Camera West Dance Film Festival 2009 (USA) y en el Festival Cinedans 2008 (Amsterdam, Holanda).
* En 2008 participó como intérprete, coreógrafo y músico en Los sensuales, con dirección de Alejandro Tantanián; y dirigió la obra Nada te turbe, nada te espante, escrita por Diego Manso dentro del Ciclo Óperas Primas en el Centro Cultural Ricardo Rojas.
* Fue galardonado con el Premio Trinidad Guevara 2011 como Mejor Coreógrafo por su espectáculo “La idea Fija”, el cual sumó también a Fernando Berreta como Mejor Iluminación.


# Agradecimiento especial a la artista CANDELA KRUP por las fotos de LA IDEA FIJA. Los invito a recorrer su majestuoso universo de imágenes en http://candelakrup.blogspot.com.ar/


Esta entrevista fue públicada en www.lavozjoven.com.ar